La liofilización es la técnica más eficaz para conservar alimentos: elimina el agua de la fruta mediante sublimación. Gracias a ella logramos un producto que mantiene el color, el aroma, los nutrientes y todas las propiedades de la fruta fresca, transformado en un alimento crujiente e irresistible para cualquier paladar.
Para que se mantenga así, la conservación es clave. Te contamos cómo cuidarlos.
Para conservar correctamente nuestros productos y alcanzar su vida útil de más de dos años, guardalos siempre en su envase original. Lo desarrollamos cuidadosamente para que sea la barrera ideal: no deja pasar oxígeno, luz ni humedad.
Porque son los tres factores que deterioran un liofilizado. Si el producto entra en contacto con ellos, absorbe la humedad del ambiente y pierde la crocancia que lo caracteriza. En detalle:
En condiciones adecuadas, los productos Pomona conservan su sabor, textura y nutrientes por más de dos años, tanto con el envase cerrado como una vez abierto, siempre que se cierre correctamente y se manipule en un entorno limpio y seco.
La liofilización elimina hasta el 98% del agua del alimento mediante sublimación al vacío. Sin agua disponible, los microorganismos no pueden crecer y las reacciones de deterioro se detienen. El resultado es un producto estable y de larga duración, sin aditivos: solo fruta, nada más.